viernes, 30 de marzo de 2012

Melancolía.


Ocurre que a veces me atrapa el sentimiento cuando no estoy delante de mi portátil o con el iPad en la mano; sin lápiz y papel cerca...no se escapan las ideas porque las atrapo con los dedos en mi pequeña pantalla de 4,3" y colores vivos. Justo hoy me ha pasado, que he necesitado gritar lo que mi corazón me decía y agarrar las musas por las alas antes de que echaran a volar. Todo entra en mi minidiario y esto es lo que me sorprendió hoy en la sesera.

"La melancolía se debió inventar el día que nací yo. No digo que yo no naciera fruto de un amor digno de mí, pero llegó a tocarme en suerte el padecer de bilis...a mi edad, como si no hubieran pasado suficientes años desde entonces. Hoy se ensañó conmigo  y me tocó la fibra sensible, arrojándose a mí como un arma de doble filo. Esta vez me cortó las alas portándose conmigo de forma austera y condescendiente. Dicen que saber la verdad sólo duele una vez. Y que siempre hay un rinconcito donde encontrarse bien. Pero es muy difícil desmarcarse de unas historias en las que el centro de todo es la suma de miles de momentos y experiencias que tú me traíste, que yo no conocía y que forjaron en mí un carácter desgarrador. Especialmente los instantes que entre punto y punto rastreaban y reedescubrían el insólito magnetismo que atravesó mi alma dejándome en paz conmigo misma. Quizás nos reencontremos por los caminos, entre cervezas en los bares o en Roma, con los mismos sueños e inquietudes y los miedos de siempre. Al fin y al cabo somos humanos y nos rigen los mismos mecanismos. Sólo tú y yo sabremos lo que fue real y lo que fue inventado...así funciona la imaginación que nos gobierna. La pena será de los momentos no vividos y de las palabras no dichas, lo que con ganas se quedó por decir y vivir. Estaremos bien en el lecho de la vida, en la celebración de la felicidad y en la penitencia de las bifurcaciones que separaron el destino que alguna vez jugó a darnos la oportunidad de conocernos a medio camino entre un quiero y no puedo y un puedo y no quiero".

jueves, 29 de marzo de 2012

Imposible.


Me vence el cansancio de nuevo en madrugadas y sin cerrar los ojos, la oscuridad se hace dueña de mis noches otra vez, invitándome al sueño que nunca quiero acabar. Te quise de nuevo como un imposible en la vida real, como esa fuerza que tira de mí en todos los sentidos, atrayente y excluyente al mismo tiempo, porque desde que te ví no has dejado de ser la razón de mis anhelos y mis miedos. Y aunque una vez fuiste mio, en cada lugar y en cada pensamiento, se repite la misma escena...miles de veces te tuve. Anoche nos encontramos en el prado frente a mi casa. Tú como siempre, con tu risa eterna de niño travieso y yo alelada mirándote desde lejos, sabiendo que estaba delirando, que era una invención más y que sin querer, una orden se mandaba desde mi corazón  a mi cerebro dormido.
El pelo ensortijado, como a mi me gusta, camiseta blanca de mangas cortas y pantalones caqui. Yo....de negro. Tú, gafas de sol y detrás de ellas, mirada limpia y cómplice de la mía. No sabes cuánto te echo de menos, cuánto te quiero, cúanto deseo que seas mio para siempre. Pero al despertar, sé que no te puedo tener...que eres un imposible y que mi cuerpo llora por dentro todas las veces que nos cruzamos y ni nos miramos. Aún, después de tantos años, me sigues poniendo nerviosa en la distancia. Ojalá el revoltoso destino pegue un giro y de nuevo vengas a mí, te necesito.

martes, 27 de marzo de 2012

Cuento de princesas.



Traígo una historia de princesa rosa vestida con pijama suave. No es un cuento para niños. Yo soy la protagonista junto con un Rey cosmopolita inventado en viajes y curtido por el mundo. Aparece en sueños cada noche buscándome, inquiriéndome. Al final, siempre me encuentra.

Yo soy un sueño anhelado en tu cuerpo consumido por la pasión, un anhelo cortés y sencillo a la vez que encantador que alivia tensiones y resuelve el terreno. Abrumo en un momento cálido irradiando sensualidad, dibujándote oníricos vórtices con los dedos, plásmando infinitos círculos alrededor de tu cuello, quemándote con la mirada y hablándote con ella. Avivas mis ojos con más fuego embriagador, eres la calma aterradora que me asola cada noche y el terrible deseo que me hace temblar al primer contacto con tus manos; abarcas mi vientre con tu pecho con una tibieza incoherente y exacerbada que yo no sé controlar. Te rodeo la cintura con mis piernas en reclamo, pausadamente, buscando tu lengua al compás de mi pelvis y tú te entregas redimido al placer de esta locura que nos inventamos segundo a segundo a la luz de la candela Tus sueños no tienen límites, los míos no conocen fronteras. Eres libre para hacerme tuya, ya estoy absuelta de cualquier pecado. No te entretengas al juego esquivo de prolongar estas dulces liturgias transformadas en húmedos besos y salvajes guiños. Ahora nos toca la evasión y la tregua, la retirada de armas y la concesión de la bandera blanca alcanzando la paz, la inevitable conciliación que merecemos. Enseña ahora tus cartas y reduce tus huellas...sin prisas. No hay barreras que te puedan detener ni muros que tengas que derribar. Piel con piel te acercas más hasta estar dentro de mí. Todavía es mi estilo lo que domina, mis formas, mis gestos...no te resistas y hazme volar. No hay rendición mi vuelta atrás, apuesta por el todo en una fusión perfecta. Con una exhalación deliciosa alcanza el máximo impulso y saca tus alas. Llévame junto a tí, abrázame más. Libérame, ríndete.

A tí me encomiendo, mi Rey. Soy tu princesa de pijama rosa.

sábado, 24 de marzo de 2012

Fuego.


Ya hace muchos años que vengo pensando cómo seríamos tú y yo a la luz de un fuego. Anoche lo soñé claro. Te vi a ti y a mí, con la taza de té caliente en las manos, el gesto despreocupado inmerso en una larga charla, los ojos perdidos en las miradas y el calor de la chimenea dándonos abrigo.

Ven pequeño J., siéntate aquí conmigo en el suelo, tráete contigo tu taza de té con leche hirviendo. Saborea despacio la canela y la naranja que le he puesto, endúlzate con la miel que le has vertido y alimenta tu sueños dejándote llevar por el toque a vainilla. Rodéala con tus manos para que te las caliente y da pequeños sorbitos para no quemarte. No dejes que se enfríe y no dejes de contarme tus historias de mientras, me debes una de miedo. Échate en mis piernas si quieres y deja que el fulgor se consuma lento. Háblame de ti y de tus aventuras, de tus años perdido y de este reencuentro sanluqueño que me estás regalando. Yo te contaré mis anécdotas de niña melancólica y soñadora...de mis cosas sin importancia y mis relatos sin sentido. Juntos flotamos en este vacío que nos rodea, desaparecen los problemas y los miedos, todo se hace más fluido y especial. Noto esta burbuja mágica que envuelve la habitación y de repente siento que todo se desvanece y sólo quedamos los dos, soplando verdades frente a un té caliente y removiendo sentimientos pasados en medio de la madrugada.
Acércate y dime, Rey, que no has olvidado a tu princesa en estos años.

viernes, 23 de marzo de 2012

Estreno.

Hoy traigo a mi blog un invitado muy especial, nos conocimos hace años y ya no recuerdo bien cómo, pero es como si no hubiese pasado el tiempo entre nosotros. La distancia y el tiempo no es un problema, amigo. Te llevo siempre en el corazón. Gracias por participar en mi blog, Rey.
<Malacitania>


La nueva serie de la BBC, Human Planet, promete imágenes bastante interesantes y plásticas. Aunque claro, los trailers a veces crean demasiadas expectativas.
La adaptación e imaginación del hombre, no tiene límites... lo malo que en ocasiones da resultados perversos con la naturaleza del planeta u otros seres vivos.

Por ejemplo, en el caso de la televisión siempre me ha parecido muy curioso el caso de España, donde el contenido mas original de la programación de producción nacional es en demasiadas ocasiones un atentado cerebral. De hecho aun se considera al “un, dos tres..” como el programa mas original del país. Es curioso, casi todos los programas de callejeo, viajero, inmigrante, 'realities', concursos e incluso algunas series, son versiones de programas producidas en otros lugares. Quizás tenga un personal poco respeto a la profesión de periodista (al menos aquí), y me hace ser excesivamente crítico, pero es que las cadenas y los profesionales de la comunicación me parecen excesivamente politizados (seguramente sea mas por el entorno que los rodea).

Otro programa de la BBC, como el “Lonely planet”, “Pilot guides” con el famoso viajero Ian Wright http://www.ianwrightey.co.uk/ ha sido la inspiración de viajeros y programas. 

“The world is a book and those who do not travel read only one page.” St. Augustine
“El mundo es como un libro, y aquellos que no viajan, se quedan en las primeras páginas” San Agustín

Seneka

martes, 20 de marzo de 2012

Amanecer.


Una vez más el cortisol vuelve a hacer de las suyas y coge impulso para hacerme saltar de la cama a las 8 de la mañana. Me gusta luchar contra mis empujes y remolonear un poco entre las sábanas, haciendo tiempo para arrancar el amanecer en mis manos y comenzar el día con la luz en los ojos. Esta matutina pereza se hace de rogar entre estiramientos y bostezos, pero no dura mucho en el tiempo. Los comienzos son los mejores y yo no me los pierdo por nada del mundo. Una buena ducha, un "buenos días" y una compañía especial me esperan. Reponer fuerzas se hace imprescindible después de una dura jornada de presión y desgaste psicológico. El desayuno es un relax placentero que no quiero posponer; un café, unas tostadas, el zumo de naranja...combustible que desclava mi cuerpo de casa y que me incita a agarrar con fuerza las horas que aún quedan por delante. La rutina se hace necesaria y un día más me encuentro con las mismas historias que tanto me llenan y que hacen un suma y sigue en mi vida. Cierro la puerta y me encamino a por mi vespa, pequeña amiga que me lleva a la velocidad del rayo al trabajo...ventajas de aparcar donde no cabe ni un alfiler. Seis horas se descuentan de mi reloj, llamadas y llamadas, confirmaciones, clientes, papeleo...role play, almuerzo y "hasta mañana a la misma hora"...así de lunes a viernes. Algún café al salir con las compañeras, charla despreocupada, bromas y risas...vuelta a la vespa y regreso a casa. Pero eso ya forma parte de otro relato que llamaré Anochecer.

sábado, 17 de marzo de 2012

Verso.


Soy un verso de rima libre en tu boca, una sagaz presa refugiada en las espaldas de mi enemigo con la intención de provocar. Y tú lo sabes y te escondes. No hay lugares que te den cobijo ni palabras que se junten ante tu mirada para formar las estrofas fugaces que yo sin querer le regalo al viento. Él te las hará llegar. No las dejes escapar.
Soy un verso de una página en blanco de tu cuaderno, no he sido pronunciada aún por los labios ajenos de la desesperación, no me encuentro junto a los demás retales de alejandrinos que guardas en tu bolsillo, pero sin remedio me hallo en los límites infranqueables de tu cuerpo, sonando a melodía flamenca.
No me llames por mi nombre porque no tengo, llámame verso y vísteme de soneto, que hoy quiero sentirme amada por tus huesos. Sácame de tu guitarra una copla y llena este espacio con los quejíos de tus ojos. Tu expresión olvidada. Recuerda, soy verso.
Soy un verso inacabado por tus dedos, una inspiración venida del mediterráneo, transformada en el momento, intensa al ser pronunciada, pero aún no me destapes que vengo desabrigada. Dame el calor de tu tierra para yo darte el sentido del poema que los dos escribimos. Así de unida me siento a través del tiempo, todavía es mis manos lo tengo. No me dejes marchar.

martes, 13 de marzo de 2012

Curándome.


Aún estoy buscando ese momento en que las fuerzas recompongan las esquinas de mis muros, los que derribaste a base de cañonazos verbales y estúpida ignorancia, los que suponía infranqueables y al abrigo protegido de la distancia. Pero no, llegaste arrasando y te fuiste ganando, derrotaste mis escudos y mi cuerpo se hizo heridas que ahora estoy curándome.
Aún me cuesta abrir los ojos y no verte enfrente callado, con el gesto fruncido y el puño cerrado. El mortal silencio que te envuelve es asfixiante, aprieta mi pecho en un nudo de soledad y vacío. Ya no sé lo que es levantarme a luchar por el mundo, ya no sé lo que significa sobrepasar mis límites y no sé cuánto tiempo durará este hastío de momentos inmemoriales, donde tú y yo jugábamos a devorarnos.
Aún me persigue el dolor de saberte perdido, de haberlo intentado con todas mis ganas y haber caído, contigo o sin ti esto es un castigo. Me resigno y profundizo en el olvido. Bienvenidos sean los rescursos que necesito para sacarte de mi corazón vencido.
Esperando sigo...

lunes, 12 de marzo de 2012

Recompensa.


No voy buscando nada material, eso lo dejo para los ojos de la gente superficial. Yo me quedo con lo que prevalece después de todo. Todo sentimiento entregado con sinceridad y amor es para mí una recompensa. Esta historia va de lo siguiente.

Empecé a moverme por los foros de manualidades a raíz de enseñar mis creaciones al mundo. En uno en concreto, encontré gente maravillosa dispuesta a ayudar a los demás a cambio de nada. Rápidamente logré hacerme un hueco entre las veteranas, ganándome el respeto a base de leer y opinar. Un día, apareció Gembl, una chica asturiana de treinta y pocos años. Tuvimos un primer encontronazo por culpa de otra forera y por un comentario desafortunado acerca de mi máquina de coser. No llegó a males la cosa, porque Gembl se disculpó conmigo y todo quedó en una anécdota de un día cualquiera cuando no estás de buen humor. Pronto me di cuenta del corazón tan grande que tiene esta mujer, lo luchadora que es y la devoción por la costura que desprende. Sentí que quería impregnarme de eso y captar todo conocimiento de aquélla que es más experta que yo. Pronto empecé a notar que algo no andaba bien en la vida de Gembl...algunos comentarios en el foro, alguna entrada salida de contexto, algún post hablando de su vida personal...
No pude ignorarlo y en privado hablamos de todo. Llevaba un tiempo pasádolo mal económicamente, ella y su marido en paro, dos chiquillos que alimentar, casa hipotecada...el mismo problema que cualquier español de hoy día puede tener con la crisis que nos devora. Agradecí que se abriera a mi y me contara su historia. Me conmovió su estado y quise hacerle un regalo...y el regalo acabó haciéndomelo ella a mí, con creces.
Compré un sobre sepia de esos acolchados, tamaño A3, y lo llené de retales bonitos y detallitos, sabiendo que le harían mucha ilusión. Metí sueños y esperanzas en un sobre para una persona a la que sólo conocía por mensajes y correos...y ella me los devolvió convertidos en el doble de agradecimientos y halagos. Hoy recibió el paquete y me escribió un mail. Como una niña con zapatos nuevos. Y yo tremendamente feliz por haberle sacado una sonrisa a una cara triste a la que soy incapaz de ponerle rostro.
Mil gracias a ti Gembl, mi entrada de hoy es toda para ti.

domingo, 11 de marzo de 2012

Respira.


Mañana es un día más pero no es como otro cualquiera. Comienza de nuevo mi rutina particular que me levanta cada mañana de lunes a viernes a un bucle de seis horas. No me hace especial ilusión, pero no puedo dejar pasar los trenes que llegan a mi parada. Me subo a uno y sé dónde me lleva, como en el holocausto pero menos dramático. Una mesa y una silla me esperan y yo me adapto al ritmo de mis compañeras, mi garganta no para de sonar a chica simpática y hago imposibles los gestos que salen aún sabiendo que al otro lado de la línea no me ven. Es lo que me ha tocado y me siento afortunada, la vida me sonríe y no me puedo quejar.
Pronto cambiará mi suerte a MEJOR, lo presiento. Mi fortuna me dice: "Respira". Y yo sin pensarlo, meto aire en mis pulmones y lo retengo, el intercambio es rápido pero sereno. Me calmo sabiendo que vendrán otros tiempos, de cambios y de retos...yo esta lección ya la aprendí: el tiempo nos pone a todos en nuestro sitio. Y mi lugar lo voy encontrando a la vez que lo voy decidiendo. Mis amores me van guiando. Mi deseos me van empujando. Las señales me van atrapando. El destino está de mi lado. Tengo suerte y esta vez es de la buena.

sábado, 10 de marzo de 2012

Me recuerda a ti.


Siempre me sale una sonrisa cuando dices que Málaga te recuerda a mí. Será que la llevo por bandera, por soporte de mi alma y separa de ese momento las páginas de una historia inacabada con mi otro deseo. Es mi ciudad. Mantengo un encuentro eterno con sus avenidas y busco rincones de inspiración entre sus edificios. Me gusta que mantengamos esa estrecha línea de fuego entre tu batalla y la guerra íntima de mi corazón. Sé lo que significo y quiero mantenerlo. Sé lo que soy y quiero conservarlo.
Los recorridos por el mapa apuntan al centro, fiel recodo de bullicio y encuentros. Aire y sueños se mezclan en el cielo de los muros, en los adornos de los balcones, en los salpicados tejados y en las antiguas fachadas. Mi Málaga te recuerda tanto a mí que tú ya formas parte de ella. Y mi olor se hace tuyo, y mis manos se enlazan a tu pecho y la magia nos envuelve como un regalo, un recuerdo de dos perdidos por la calle Larios, recorriendo el paseo de Chinitas y adentrándose en calle Granada, descubriendo La Bella paso a paso.
Las distancias se hacen mínimas, las puertas se acortan y desbloquean el ritmo al andar. Nunca tantos kilómetros se quedaron en tan poco, casi nada. Sé lo que haría y voy a conseguirlo. Málaga seguirá siendo mía toda la vida.

jueves, 8 de marzo de 2012

Silencio.


Silencio, silencio.
Que no se pare el tiempo.
No pienso.
Que algo lo siento.

Embebida en sí misma se viste de silencio por los rincones, absorta y retraída. Simula estar pensando y se concentra en su mundo. Situada en una silla a horcajadas, que no le roben este momento.

Aviso que no tengo tiempo. Ya llego tarde de nuevo, pero creo que puedo. Os lo debo por todos esos momentos en los que me hacéis reir, por todos esos momentos cómplices detrás de una cerveza, por reunirnos los sábados a merendar crepes con chocolate y por ser cada martes los segundones de la noche. Un instante de silencio. Para oír por dentro como me deshago en halagos por teneros, para respirar profundo y sustentaros en cada bocanada de aire, para sentir cómo sois el amarre de mi nave al puerto en los días de resaca. Un instante de silencio. Por las enseñanzas en las horas de padel, por esas tapitas que disfrutamos después, por esas cicatrices de guerra que me recuerdan que sois reales y por todas esas confidencias que nos regalamos sentados en un bordillo, con bebida energética en la mano. Sorbo a sorbo salen los encuentros y los planes...y la vida se hace menos amarga y más entera. Un instante de silencio. Cuando escuchamos los chistes malos de R., las repetidas historias de C., las interpretaciones de J. ante los problemas y las convicciones de M., los silencios de Ch., las excusas de B., cuando sentimos que las horas pasan demasiado deprisa, cuando concursamos por ver quién hace mejor de comer, cuando hacemos una "tarde pepis" o como cuando soñamos con tener mucho dinero. Un instante de silencio. Por el apoyo en los meses de estudio, por esas asignaturas aprobadas y el orgullo de ser licenciada, por escribir parte de estos párrafos y por ser AMIGOS en los malos ratos.
Un instante de silencio.

martes, 6 de marzo de 2012

Poliédrica entrega.


A la derecha está mi mano temblando sin parar, la miro con incredulidad porque no es posible. ¿Acaso se separa del resto del cuerpo en esta poliédrica entrega donde los nervios juegan conmigo? ¿O es más bien fusión de miedo y cobardía? Tú sabes lo agridulce que es esto, yo te enseñé una vez a saborear el encanto y la sublevación cuando el cuerpo te pide más de lo mismo.

Reconozco que ser tu mentora no me hizo ser más especial. Me sentí princesa de un cuento inacabado, donde esa vez, tú eras el príncipe destronado. Nunca apareciste de la nada cuando tu nombre era un reclamo y jamás dominaste mi furia incontenida, mis fuerzas desatadas eran las contiendas que rompían en lágrimas. No volví a llorar.

A la izquierda sufre mi corazón sin pensar, bombea mis sentimientos hacia el sumidero. ¿Es cierto que el alma cae en la inconsciencia de los ojos abiertos? ¿Y es verdad que los sinsentidos de este amor cuelgan despeñados en un abismo? Sé que mis brazos me empujan al comienzo y al olvido, pero no hay perdón que valga cuando el cuerpo se vacía y está hecho añicos.

Agradezco ese tiempo perdido, pues no me convirtió más que en tu fiera mansa. Creí que podría arreglar aquel caos de tu vida, aún sabiendo que tus desórdenes me absorberían, afortunadamente pude salir. Te concedí una tregua, un camino recto y un amparo inútil. No fuiste nada y en nada se transformó tu nombre. No volví a recordar.

domingo, 4 de marzo de 2012

Semilla.


La felicidad es una palabra muy grande para decirla con la boca tan pequeña. Túmbate a mi lado y mira al cielo. ¿Ves esas estelas que dejan los aviones? Son las rayas de la libreta donde hemos de escribir un destino. Saca tu pluma y pon tu mejor letra.
Relátame nuestra historia una vez más, que no la recuerdo. Ah, sí. Ya me acuerdo. Solíamos venir aquí a apaciguarnos, a dejarnos vencer por el reloj, siempre despreocupados y a la espectativa. Y nos dábamos muñequitos de plástico, pegatinas y cromos.
Tú tienes ese poder en mí de subirme a las nubes mientras hablas. Tienes esa magia que me sorprende a la vuelta de cada esquina, una influencia sutil  pero asentada...mis ojos te ven como a un niño desenterrando tesoros, subiéndote a las ramas de los árboles, cazando ranas y corriendo tras los sueños que flotaron en el aire hace ya algunos años. Así de melácolica me vuelven tus relatos.
Y es tu paz y mi descanso...vida en estado puro. Tú a mi lado, mirándome y haciéndome recordar...siento que me salen alas para poder volar. Se abre mi jaula y creo que puedo salir a jugar.
Quiero correr como tú detrás de un sueño y alcanzarlo. Tengo pies de velocista y lo atraparé para los dos.
Mientras, dejo que el sol me deslumbre y me coloree las mejillas. Te robo un beso bajo este olivo, ¿recuerdas que aquí plantamos esta semilla? En amor se ha convertido con el tiempo. Mimamos estas raíces y crecieron fuertes, alimentadas y regadas por nuestros deseos y ahora son un hogar de cobijo.
El aire caliente nos llena los pulmones en esta mañana estival. Tus cuentos me elevan, estática y volátil me encuentro, mi cuerpo ya no pertenece a esta tierra y meciéndome me entrego al momento. Podría dejar mi alma al abrigo de este ambiente y a vista de pájaro recoger la siembra...el fin de verano se acerca. Y sabes qué hay que liberar.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Ana.


A veces me obsesiono contigo cariño, le doy mil vueltas a la electricidad que desprendes, y es que estás hecha de puro nervio...caigo rendida a ti. Núblame un día más el entendimiento con tus juegos, esos que aprendiste en Barcelona, y entrégamelos a golpes, que quiero sentirlos fuertes en mi pecho, quiero rendirme una vez más. Tú siempre ganas. Tú siempre me estrellas. Tú siempre me confundes.
Déjame olerte el pelo y acariciarte las mejillas, que hoy tengo ganas. Aprovecha que me encuentro dócil para dominarme, pequeña. Tus veíntitres o veínticuatro espigas se desgranan en mi cama, puras y entregadas...pero no quiero alimentarme aún. Prolonga este momento, querida, hazme vibrar.

Infinita niña, desbórdate ante mí, recuéstate en mi almohada y siéntete fugaz. Arráncame esta sinrazón y volemos, Ana. Saca tus alas, alza tus brazos y apodérate de mis sentidos, átame, muérdeme...respira feliz en mi nuca, yo te respondo con pasión y lo notas. Calíbrame, como haces en el trabajo, estúdiame, análizame, pruébame. Sabes de qué pasta estoy hecha. Apriétame con deseo hasta ahogarme en tus regazo...ojos lindos. Esta madrugada fúndete con mis sábanas señorita H., que yo te estaré mirando desde una esquina, y arde...combustiona con mis manos, agárrate a mi cintura y flota. Te lo voy a dar todo y tú has de derramarte por mí, princesa. A fuego y en caliente. Encendida y liberada. Totalmente enamorada.

Vuelvo a ti.


Despuntas al alba al filo de mi cama, bienvenida de nuevo a un amanecer en el sur. Te vistes de luz y color por las mañanas y yo me entrego a ti animada un día más, entre raíces y almohadas. Vuelvo a ti como un soldado después de la guerra, intentando controlar las ansias y haciendo inevitable el reencuentro. Tu sol es especial, tu mar y tu cielo no se distinguen, invitas a perderme en tu alegría...y me pierdo. Mírame, perdida estoy.
Vuelvo al efímero instante de contacto con tu olor, a descubrirte desnuda y sin prejuicios, auténtica y valorada como sólo tú me haces sentir. Y aunque mi corazón esté dividido, eres la primera que prefieren mis ojos, la que guarda mis anhelos...la única en este momento.
Vuelvo a beber de tus coloradas aguas, a esparcirme por tus calles sinuosas...disfrutándote. Cada vez me enamoras más.
Caes en la tarde, esta vez vestida de luces y magia. Tu sol se esconde y tu farola me guía. Bien hallada me siento en tu frontera de montañas y ríos...en medio quedas ofreciéndote entera. Este vespertino deseo por recorrerte se acentúa, de nuevo invitas a visitar tus rincones mientras tu calor y tu humedad hacen el resto, provocando ese conocido efecto sobre la ropa, insoportable tu calor en los meses de verano. Suave y tierna en las noches de invierno.
Vuelvo a ti, esta vez con la boca llena de síes, sin recargos ni afanes...pero quizás estemos ante una prueba que sólo el tiempo ha de solucionar, mi otra mitad me reclama y siento que necesito satisfacerme, soy así de caprichosa.
Suena una música que ya conozco, me dejas bailarte, cogerte de la mano y danzar al filo de mi cama hasta que vuelva a despuntar el alba. Nos volveremos a ver mañana a la misma hora, mi Málaga.

martes, 28 de febrero de 2012

Entender una mirada.


Si inclino la cabeza y te miro de soslayo, tú ya lo sabes. Enseguida se unen razón y corazón para rozar el entendimiento. No se trata de algo casual, no es premeditado y no se consigue fácilmente. Es la razón por la que fijo mis ojos en los tuyos y todo queda claro. Sin quererlo, se reúne la magia del momento y nos aborda en inconstantes pulsos de complicidad. Eso es a lo que yo llamo "volver a la carga".
No es algo consensuado ni es premeditado...¿con cuántas personas te pasa lo mismo? A mí sólo contigo. Aguardo el instante en que la situación se torna especial y no puedo evitar que se escape mi mirada hacia la tuya buscando un punto de encuentro, un apoyo consolidado y un séloqueestáspensando. Y por descontado que se reinicia en nosotros la máquina interna valorando el contexto de dos cruces de miradas que se deducen y se tranforman en palabras no pronunciadas, verbos no dichos, semántica no expulsada...una burla al vocabulario que solemos entregarnos de vez en cuando en secreto. Es la interpretación de unos signos que desembocan en flechazos retinares. Un atisbo de sonrisa transversa se prepara para salir, de forma diagonal y escueta. Y ni siquiera mi infinita miopía no me lo impide, va más allá y traspasa los párpados, las capas de la piel y se proyecta en una sóla dirección...porque hasta con los ojos cerrados te estoy hablando.
Lo mejor entre tú y yo está aún por decir y de manera natural mis niñas te lo dicen, se reflejan en ti y me devuelven una imagen transformada en razones. No puedo escapar a tanta ciencia esparcida por el aire y sólo puedo dejarme empujar por tus sentidos sin obligaciones.

domingo, 26 de febrero de 2012

Ojos abiertos, ojos cerrados.


Ojos abiertos, ojos cerrados, o cómo se pueden ver las mismas cosas de dos maneras diferentes, dependiendo del lado en el que te encuentres, o con los ojos con que mires.

A veces el amor puede producir un efecto negativo, cuando ese amor es difícil, o no correspondido. Se trata de una ceguera no real, sino imaginaria y solamente mental, que nos impide ver la realidad como realmente es, una especie de filtro a través del cual la realidad se transforma en tu realidad.

Una batalla entre la parte racional, aquella que siempre mira la realidad tal y como es, aquella que se aloja en el cerebro, y la parte emocional, la que ve las cosas como a nosotros nos gustaría que fueran, la parte que vive en el corazón. La eterna batalla entre la razón y el corazón.

Cuando ambas partes coinciden no existe ningún problema. Pero desgraciadamente no siempre es así. Ese efecto se puede ir enquistando con el paso del tiempo, de la soledad, del silencio, de la falta de comunicación... es muy fácil llegar a ese punto y muy difícil salir de él, como si de un camino de una sola dirección se tratase. Y puede llegar a ser autodestructivo.

Es duro vivir en esa dualidad, pensar de una manera ahora y de otra un segundo después, una lucha interna, porque cuanto más piensas, más alto subes, y evidentemente más dolorosa será la caída. Y más duro es cuando sabes que tu lado emocional te impide mirar las cosas como realmente son, cuando tu lado racional te está gritando una verdad pero no puede entrar dentro del corazón, protegido por la coraza emocional, cuando no eres consciente de lo que te estás provocando, pero la verdad es que cuanto antes desaparezca esa armadura, antes te das cuenta de tal y como son las cosas, de cómo es la verdad, porque con el corazón se siente, pero con el cerebro se piensa.

Y poco o nada importa muchas veces saber que esa ceguera es mala y negativa para uno mismo; piensas y te sientes aliviado imaginando cómo te gustaría que fueran las cosas, sueñas, vives en un mundo donde todo es perfecto, tu mente está en un estado de mantra, liberado de todo lo demás. Y hasta sonríes y miras al horizonte, y se te nota en la cara.
Da igual que intenten no ya de convencerte, sino de hacer que veas las cosas de una forma racional y real. La fortaleza del corazón muchas veces es irrompible.

Por mucho que nos cueste quitarnos ese filtro de la vista, es lo que debemos hacer, porque cuanto antes nos lo quitemos de encima, antes estaremos realmente liberados. Se trata de pequeños gestos diarios, puesto que la lucha es larga y dura, que poco a poco nos irán guiando al camino adecuado. Y dolerá, dolerá mucho, pero es la única manera que hay de hacerlo. Porque te lo debes a ti mismo y a los que tienes a tu alrededor. Habrá momentos difíciles, donde las fuerzas flaqueen y las ganas de caer en la tentación del pasado sean muy grandes. El tiempo es el mayor aliado en esta lucha, se necesita tiempo y apoyo para volver a estar como al principio. Para volver a estar bien. Eso es lo que importa. Eso es lo que me importa, lo que nos importa.

No entreguéis nunca todo vuestro corazón,
ya que todo lo que es hermoso no es más que un sueño breve y delicioso.
Oh, no. No entreguéis nunca vuestro corazón por completo.
William Butler Yeats.

Lo correcto.



"Me dijiste que hiciera lo correcto: corta por lo sano, espera, cura, limpia la habitación y entonces así podrás dejar entrar a alguien en tu corazón y podrás seguir. Lo recuerdo cada momento a golpe de tus palabras sabias en mi oídos, repicando en mi cabeza, esa que debe dejar aparte la caja de los sinsentidos. Y te prometí que te haría caso, pero es que es tan difícil (soy una necia). Ahora que estás lejos, pienso en hacer trampas y decirte que crucé los dedos mientras te lo juraba...pero, no hay todavía dos personas aparte de ti que me hayan dicho lo contrario a tus sentencias. Tendré que obedecer".

viernes, 24 de febrero de 2012

Antes de un vuelo.


Fue diferente aquel reencuentro y aquella separación fugaces en uno de los días que se quedó para mi recuerdo hace 10 años. No cambiaron las miradas ni los gestos y no quedaron resquemores ni recelos, esa vez tus palabras sonaron más sinceras y maduras que nunca y, sin embargo, me las echaste encima en forma de sermón, cayendo sobre su propio peso. Y lo entiendo, te decepcioné. No creí que fuera tan mezquina y tan miserable y tu tan bueno e inocente. No me quedó otra opción más que callar y asentir, notar cuando tu cuerpo habló de dolor y tratar de aliviar la tensión que viciaba el ambiente (cuando algo se rompe es difícil de recuperar).
Alguna lágrima se escapó cascada abajo sin que me vieras, algún reproche se coló por las rendijas de mi sombra, alguna palabra cortó el aire y alguna imagen apareció frente a  mis ojos cerrados, como un pase de clichés, pero respondí bien y lo afronté con dignidad. Qué fácil hubiera sido hacerte caso. Qué difícil no hacerlo. Llevé tu cicatriz en mis manos mucho tiempo.
Y con el minutero agotando el último momento antes de coger el avión,  me quedé con tu cara seria plasmada en diapositivas y con mi cuerpo inmóvil, viéndo cómo te marchabas a 1600 km de mí en línea recta. Jamás esa distancia me dolió tanto. Recuerdo que me sentí revuelta y abrumada. Abrazo profundo, besos y adiós, aquella vez convertido en hasta la próxima. Y un cuídate en la punta de los labios. Siempre te deseé buen viaje a pesar de mis heridas.
Gracias, mil veces.